EQUIPO: Tod@s necesari@s, pero ningún@ igual

futfemNuestra colaboradora y Psicóloga Deportiva Cristina Ortíz (@cristifroggy), nos trae un nuevo artículo sobre la homogeneidad y/o la heterogeneidad, en cuanto a estilos psicológicos se refiere, de los integrantes que forman nuestro equipo, en este caso nuestros futbolistas. Espero que todos saquemos nuestras propias conclusiones para seguir creciendo como técnicos. Gracias por tu colaboración Cristina.

Si diésemos a un/a entrenador/a la oportunidad de escoger entre un equipo altamente homogéneo, en lo que a estilo psicológico se refiere; o por el contrario, altamente heterogéneo. ¿Por qué opción pensáis que se decantaría?

Es lógico pensar que la necesidad personal de los/as entrenadores/as de poseer el mayor control posible de todos aquellos estímulos que se ponen en juego en las situaciones deportivas sea uno de los principales motivos por los que cualquier cuerpo técnico preferiría optar por un equipo homogéneo formado por deportistas con estilo más o menos semejante, por ejemplo un equipo dónde todos/as son altruistas o por el contrario, egoístas; o son todos/as cooperadores/as. Sin embargo, esto no suele ocurrir casi nunca en la realidad sino que por lo general, nos encontraremos ante equipos heterogéneos de deportistas con estilos, muy diferentes entre sí lo que produce cierta sensación de temor entre entrenadores y entrenadoras que se topan con esta realidad.

entrenadora-FILEminimizerLo cierto es que dirigir un equipo de “mezcla de estilos diferentes” conlleva un trabajo continuo y diario, nada sencillo por supuesto, y que no solo ha de tener lugar durante los entrenamientos sino también en las propias situaciones de competición así como dentro o fuera del vestuario por lo tanto la opción más sencilla sería optar por la homogeneidad. Esta opción es fácilmente visible en aquellos/as entrenadores/as que llegan a un determinado club o equipo y que traen consigo a deportistas de su “estilo” sin tener en cuenta a los/as que previamente estaban o bien son mero descarte por no casar en su representación de estilo de deportista ideal; o bien tratan a toda costa de reconvertirlos y someterlos a su filosofía. Por desgracia esto es algo que se da con mayor asiduidad de la que se debiera bajo la idea de que el rendimiento será mayor cuanto más similares sean los miembros del equipo. No obstante en estudios como los de Cratty y Hannin (1980) se encontró que los equipos con estilos cognitivos altamente homogéneos, rendían mucho menos que aquellos compuestos por estilos cognitivos diferentes.

los equipos con estilos cognitivos altamente homogéneos, rendían mucho menos que aquellos compuestos por estilos cognitivos diferentes.

Hope_Solo_partido_EEUUOs pongo un ejemplo muy sencillo. Pongamos que estamos en una clase de ballet y la profesora se dispone a enseñar un nuevo ejercicio de barra. La profesora realiza el ejercicio mientras las bailarinas la imitan a medida que lo va ejecutando, sin embargo siempre hay una de ellas que en lugar de imitar el modelo se queda mirándola sin hacer nada. La profesora, que se percata de ello, empieza a echarle la bronca por no hacer lo mismo que el resto de sus compañeras. Ahora bien: ¿Se ha parado esta profesora a pensar que tal vez, el estilo de memorizar nuevos ejercicios de esta chica sea más de tipo visual que por ejemplo, el que se consigue a través de la imitación de modelos? A lo mejor para esta bailarina, es más útil mirar atentamente como su profesora realiza el ejercicio y repetirlo varias veces en su cabeza para luego ponerlo en práctica puesto que realizarlo de manera simultánea a la explicación le supone tener que dividir su atención para dirigirla a dos objetivos: atender al modelo por un lado y reproducir los nuevos pasos a la vez por el otro, lo que en este caso le impediría realizar con total éxito cualquiera de las dos tareas, por lo que de este modo la instructora estaría dificultando su aprendizaje y por ende, estaría interfiriendo en su futuro rendimiento.

En definitivas cuentas, un entrenador o entrenadora que consciente de que en su equipo va a tener deportistas con estilos muy dispares sabrá que todo/a deportista tiene su lugar (siempre y cuando se adecúe a las características técnicas, tácticas o físicas que requiera el deporte en cuestión). Esta percepción por parte de los/as jugadores/as de que cada uno/a tiene su lugar conducirá a grandes rasgos, a un mayor sentimiento de pertenencia al equipo, una actitud positiva hacia el cuerpo técnico, aumento de la autoconfianza y de la autoestima en cada deportista, mayores niveles de implicación, cohesión y por tanto, aunque se plantee el problema de control mencionado con anterioridad, las posibilidades de un rendimiento superior aumentan frente a las de los equipos homogéneos.

La esencia de todo equipo radica precisamente ahí, en las diferencias individuales de aquellos/as que lo componen y sobre todo, en esa capacidad de aunar las mejores habilidades o capacidades de cada uno/a y ponerlas en marcha para dirigirlas hacia un objetivo común porque en un equipo todos/as son necesarios pero ninguno/a es igual.

charla

La esencia de todo equipo radica precisamente ahí, en las diferencias individuales de aquellos/as que lo componen

Cristina Ortíz

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Publicado el 23 febrero, 2015 en PSICOLOGÍA y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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